Categoría: Cultura y Entretenimiento > Museo
Distrito: Setúbal > Santiago do Cacém > Santiago do Cacém > Cumeadas
Situado en la urbanización de Cumeadas, este molino de viento se alza en una posición elevada, formando parte de la antigua cintura de molienda que una vez rodeó Santiago do Cacém. Su ubicación ofrece una perspectiva amplia sobre el entorno, integrado en el tejido urbano de la localidad.
Los molinos de viento, antaño centinelas solitarios en la cima de las colinas, han sido testigos durante siglos de la profunda conexión del ser humano con las fuerzas de la naturaleza. En este municipio, la molirología, es decir, el estudio de los molinos, revela una riqueza notable, fruto de su dimensión y relieve. Existían alrededor de setenta de estos ingenios, impulsados por la fuerza del viento o del agua, esenciales para transformar la energía eólica en pan. Consciente del valor histórico y de la necesidad de preservar este patrimonio, el ayuntamiento de Santiago do Cacém adquirió y restauró este ejemplar, asegurando su permanencia como memoria viva de tiempos pasados.
Este molino es un ejemplo notable de la construcción tradicional. Presenta una estructura de mampostería, con una torre de forma troncocónica, que culmina en una cubierta giratoria. El movimiento de esta cubierta, esencial para orientar las aspas del molino según la dirección del viento, se acciona mediante un ingenioso sistema de torno. Esta concepción arquitectónica permitía al molinero dominar la fuerza del viento y optimizar el proceso de molienda.
Desde 1982, este molino se mantiene en funcionamiento, preservando una práctica ancestral. Es aquí donde, cuando las condiciones meteorológicas lo permiten, se puede observar el proceso tradicional de molienda de grano. La tradición se mantiene viva, con habitantes de la región que traen su grano, el cual es transformado en harina para la elaboración de pan casero, gachas de maíz o para alimentar a los animales de la granja, perpetuando un ciclo rural que perdura desde hace siglos.
Se cuenta, por la sabiduría popular transmitida entre generaciones de molineros, que todo molinero tenía como compañía un perro. La particularidad es que este animal era siempre de pelo oscuro, una forma peculiar de verificar si su hocico andaba espiando indebidamente la harina, una curiosidad que revela la estrecha relación entre el molinero y su oficio.
Coordenadas DD: 38.0155169,-8.6871796
Coordenadas DMS: 38°00'55.9"N 08°41'13.8"W